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Alto riesgo de las actividades sindicales

La ITF ha pedido la introducción de medidas urgentes para combatir la represión antisindical en diversos estados.

Al dirigir la palabra durante la sesión plenaria de la 97ª Conferencia Internacional del Trabajo, celebrada en Ginebra, Suiza, el Secretario General de la ITF, David Cockroft, llamó la atención sobre los peligros corridos por los sindicalistas en algunas partes del mundo y defendió la introducción de medidas urgentes: “En demasiados países, la organización de trabajadores en sindicatos genuinos sigue llevando consigo un muy alto riesgo”, manifestó Cockroft.

Cockroft recordó el caso del líder portuario guatemalteco asesinado, Pedro Zamora, cuyos asesinos todavía siguen en libertad. Cockroft habló también sobre el líder sindical iraní, Mansour Osanloo, que está cumpliendo una sentencia de encarcelamiento de cinco años “simplemente por tratar de conseguir para los trabajadores de los autobuses de Teherán los derechos fundamentales garantizados en el Convenio 87 de la Organización Internacional del Trabajo”.

Cockroft explicó la manera como la ITF y la CSI estaban luchando por conseguir la libertad de Osanloo y de Mahmoud Salehi del sindicato de panaderos, que también está encarcelado. Cockroft dijo que las dos organizaciones estaban prestando también su apoyo a muchos otros líderes sindicales independientes de Irán, que estaban sufriendo hostigamiento por tratar de conseguir libertad sindical y derechos de negociación colectiva para sus miembros.

“Confío grandemente en que no tengamos que hacer una nueva declaración sobre este tema el próximo año y que me sea posible comunicarles que Mansour Osanloo ha sido puesto en libertad y que las organizaciones independientes de trabajadores pueden desempeñar libremente sus actividades”, dijo Cockroft.

Entre otros temas tratados por Cockroft durante su alocución se contó la crisis crediticia mundial y afirmó que las fuerzas del mercado no pueden proporcionar por sí solas puestos decentes de trabajo, condiciones de vida decentes y un crecimiento sostenible. “En la actualidad, necesitamos la OIT más que nunca”, concluyó Cockroft.

Fuente: ITF.