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CampaÑa contra las Banderas de Conveniencia en Argentina. Reporte 2009.

 

El año 2009 está finalizando con 270 buques inspeccionados en el área cubierta por las Oficinas de la ITF, abarcando unos 500 kilómetros de costa, desde Puerto San Martín en el Río Paraná hasta Puerto La Plata; incluyendo, casos resueltos en Nueva Palmira (Uruguay).

 

 

Merece destacarse la recuperación de usd 380.000 por salarios impagos y la repatriación de más de 30 marinos con costo para sus empleadores.

La crisis económica internacional ha golpeado fuertemente a las empresas de navegación. Los pequeños y medianos armadores, han sido los más afectados, causando en muchos casos su bancarrota. Producto de ello, más de 45.000 marinos han sido abandonados alrededor del mundo. Los cuatro casos siguientes, son un ejemplo cercano de ello.

 

“Tor Atlantic”

Sin provisiones, combustible, luz, agua potable, ni servicio sanitario a bordo, y con la sensación de estar abandonados a su suerte, nueve marinos subsisten en el buque Tor Atlantic, de bandera panameña, amarrado en un muelle del puerto La Plata.

 

La tripulación, conformada por nueve hombres -tres peruanos, dos cubanos, dos argentinos, un panameño y un uruguayo- dejó de cobrar sus salarios en julio último, y la semana pasada denunció la situación ante la Prefectura Naval Argentina, de Ensenada. Además, el buque tanque tiene vencidos los permisos para operar y sus tripulantes no cuentan con asistencia médica.

 

 

El buque está en el país hace unos tres años pero, desde entonces, apenas hizo unos pocos viajes llevando fuel oil a Mar del Plata y Bahía Blanca. Desde el 28 de noviembre está inmóvil, amarrado en un muelle del puerto platense.
El armador del "Tor Atlantic", una embarcación de casi 92 metros de eslora construida en Alemania en 1981, es la firma Yucatán Sea Cargo Corp. y el operador, Burgundy Sea Corp. Desde hace meses, el representante del dueño, identificado como Roberto Garrido, de origen colombiano, viene prometiendo a los marinos que regularizará la situación. Contrariamente, empeora cada día.
Fuentes de la agencia marítima en argentina que representa a la embarcación, Marítima Basal S.A., señalaron que la deuda de Garrido con la empresa supera los 500.000 dólares.
Al ser consultado por el diario LA NACION, Garrido, que el 4 de este mes arribó a Buenos Aires, le dijo: “He venido hasta aquí, precisamente, para tomar cartas en el asunto y espero poder avanzar en una solución para la semana próxima”, indicó y se excusó de hacer otros comentarios.

 

El capitán de la nave, Rafael Cabrera Esteris, contó que, hace 20 días, la empresa propietaria del muelle interrumpió los servicios provistos al buque por falta de pago, deuda que arrastra desde el 31 de mayo pasado. “No es posible vivir comiendo galletas y ketchup, como en los últimos días desde que se nos acabó todo y nos quedamos sin combustible”, dijo al diario La Nacion el cubano, de 52 años, con 28 años de experiencia embarcado.

 

 

El prefecto Amarita, Jefe de Operaciones de la PNA La Plata dijo que “hemos garantizado la salud de los marinos”; y agregó que no están “interviniendo de forma directa, pero si el barco es abandonado quedaría en una situación riesgosa y vamos a tener que actuar”.
Cabe recordar que en 2005 el "Tor Atlantic" protagonizó una situación similar en Chile, donde permaneció virtualmente abandonado por 112 días en la bahía de Puerto Montt. Aquel episodio derivó en una multa y al menos dos demandas judiciales millonarias.

 

Padecimientos:
“Estoy atravesando una situación angustiante porque mi hijo está enfermo y no tengo forma de hacer frente a las medicinas y el dinero para su internación, con el agravante de que me encuentro muy lejos como para, siquiera, poder acompañarlo”, dijo Hernán Linares Urbano, un electricista peruano, de 27 años.

 

El cocinero, Daniel Harispe, uruguayo, de 41 años, se las arregla para calentar agua con leña que recoge junto a sus compañeros de las inmediaciones del puerto.
El hombre relató que tuvo que endeudarse para lograr pagar el colegio de su hijo y pidió a las autoridades de la empresa naviera que tengan “consideración”.

 

 

Por su parte, el contramaestre argentino, Hugo Pelufo, aseguró: “El grupo está mal psicológica y moralmente. Detrás nuestro están nuestras familias. Yo tengo 40 años de marino y nunca me había pasado algo así”.
En septiembre pasado comenzó a intervenir en el caso la Federación Internacional de Trabajadores del Transporte (ITF), a través del Capitán Rodolfo Vidal, uno de los representantes argentinos de dicha institución, encargada de luchar por los derechos laborales de los hombres de mar que trabajan bajo Banderas de Conveniencia.

 

En la Justicia
El Capitán Rodolfo Vidal, que tomó la representación de los tripulantes y ahora se propone iniciar acciones legales, explicó que “se trata de un buque que hizo contratos laborales "basura". Hasta ahora -dijo- no hemos logrado que el armador se haga cargo y resuelva el problema de esta gente que, según la normativa internacional, se encuentra en situación de abandono”. El dirigente elevó un informe a la sede central de ITF para que sea remitido a la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

 

 

 

 

 

También se interesó por el caso el religioso José Juan Cervantes, director del Apostolado del Mar, quien ya tramitó ayuda a través de Caritas, la que podría llegar al barco en las próximas horas. Varios de los tripulantes apelaron, asimismo, a la intervención de las sedes consulares de sus países, en busca de ser repatriados.

 

“Symphony I”

 

Luego de ocho meses de ardua negociación y trabajo por parte de la oficina local de la ITF, el 21 de julio fueron repatriados los últimos dos tripulantes del buque mercante Symphony I.

 

El buque, que enarbolaba la bandera de Liberia, arribó a aguas argentinas con el fin de transportar un cargamento de aceite de soja en el puerto de San Lorenzo, en octubre de 2008. Al llegar a la zona de espera en La Plata, quedó detenido debido a los serios problemas que existían a bordo.  Además de tres meses sin recibir salarios, los 31 marinos que tripulaban el Symphony I, tenían problemas de salud física y mental, debido a la falta de comida, agua y atención médica; sin posibilidades de bajar a tierra y quebrantados espiritualmente por la falta de comunicación con sus  familiares.

Buque Symphony I. Abandonado por su armador

 

 

 

Luego que la oficina local de la ITF involucró a la Prefectura Naval Argentina, a los consulados Griego, Filipino, Indonesio y Liberiano, al Apostolado del Mar, y tras presionar al agente marítimo, mediante la publicidad del caso a través de los medios de comunicación, los primeros 17 marinos fueron repatriados en noviembre de 2008, permaneciendo a bordo otros 14 tripulantes por exigencia de la P.N.A.,  para mantener la dotación mínima de seguridad a bordo de la embarcación, y cumplir con los turnos de guardia.

 

 

 

Reunión del Inspector con la Tripulación

 

Inspector ITF, Capellán del Apostolado del Mar, Cónsul de Filipinas y Oficial de la P.N.A.

 

 

Los marinos que permanecieron a bordo fueron mantenidos gracias a la solidaridad movilizada por la Oficina local de la ITF, que logró que los tripulantes recibiesen agua potable y alimentos de la Iglesia y consulados.


Luego de dos meses la situación a bordo seguía sin solución y para evitar mayores daños a la salud física, moral y espiritual de los tripulantes, con apoyo del Centro de Capitanes de Ultramar y Oficiales de la Marina Mercante, el Apostolado del Mar y el Consulado de Filipinas, los últimos tripulantes fueron repatriados, permaneciendo a bordo personal de la P.N.A., quien asumió la custodia del buque con personal propio.

 

Con la repatriación de los dos últimos tripulantes (Capitán y Mecánico), la preocupación por la situación del buque se centró en los reclamos legales iniciados en Argentina y continuados por los tripulantes en sus países de residencia, contra las respectivas agencias de contratación. Cabe destacar los iniciados en Filipinas: juicio por daños y perjuicios por USD 500.000 y Rumania, donde actualmente interviene el Inspector de la ITF Adrian Mihalcioiu, representando a dos de los tripulantes.

 

Cumplido un año desde el inicio del caso, el buque permanece abandonado en la zona de fondeo cercana al puerto de La Plata, con varios embargos que suman alrededor de 5 millones de dólares, incluidos los salarios impagos de la tripulación.

 

 

“Eber"

 

 

 

El caso fue iniciado el 21 de noviembre de 2008 ante la solicitud de dos tripulantes que requerían su repatriación.
El caso fue cerrado el 24 de marzo de 2009, cuando el buque zarpó de Argentina con una nueva tripulación, rumbo a Estambul, su puerto de registro.

 
   

Buque de bandera Turca. Tripulación y Armador de Turquía.

 

El buque fue inicialmente embargado por el agente marítimo, a causa de servicios impagos, quedando fondeado en las inmediaciones del puerto La Plata, Buenos Aires, Argentina. Luego de varios días, el buque quedó sin alimentos ni agua potable y con demoras en los pagos de salarios.

 

 

 

Cámara de víveres secos (vacía)

 

Cámara de víveres frescos (vacía)

 

El Consulado de Turquía no brindó la asistencia a sus propios ciudadanos tal como fue requerido por los mismos y por ésta oficina. Si, cooperó el Apostolado del Mar en Buenos Aires y la Prefectura Naval Argentina. La repatriación de los tripulantes fue realizada en etapas. El costo de los pasajes de avión fue financiado por los propios familiares de algunos de los tripulantes y el sindicato turco Dad Der.

 

 

Costado del buque con pancarta “I.T.F. S.O.S.”

 

Reunión con la tripulación del buque “Eber”

 

La agencia marítima local del buque trabajó en contra de nuestra oficina, utilizando todos los métodos legales y relaciones con las autoridades para impedir nuestra asistencia y evitar las repatriaciones.

 

La colaboración de la red local de contactos de la oficina y del Centro de Capitanes de Ultramar y Oficiales de la Marina Mercante, logró sortear los obstáculos que impedían la repatriación:

 

• Costo de la lancha de desembarco (USD 350 per cápita): la empresa propietaria de la embarcación dispuso SIN CARGO ALGUNO los viajes necesarios;
• Disminución notable de la Dotación Mínima de Seguridad por debajo de lo certificado: la Prefectura Naval Argentina, aceptó, luego de varias reuniones, que la grave situación a bordo, impedía el tomar acciones legales contra la tripulación por su desembarco;
• Trámites de Aduana y Migraciones fueron realizados en forma rápida, luego de explicar la gravedad de la situación a sus autoridades;
• El Apostolado del Mar en Buenos Aires proveyó la habitabilidad necesaria antes de los vuelos hacia Turquía;
• La oficina local de la ITF actuó en todo momento asesorando y realizando trámites para la repatriación, transportando la tripulación al aeropuerto y recibiendo pocos días después la nueva tripulación;

Tripulación del B/M “Eber” cenando en la sede del Centro de Capitanes de Ultramar la noche previa a su repatriación.

 

 

Durante el caso, debió impedirse en dos oportunidades el cambio de lugar de fondeo del buque (se pretendía trasladarlo, con o sin colaboración de los tripulantes, 200 millas al este), de manera que quedase fuera del área del Río de la Plata. En sendos momentos, se coordinó con los marinos el negarse a tomar remolcadores o recibir práctico abordo, en cualquier momento, mientras el sindicato turco, solicitó iniciar acciones legales en Estambul para recuperar los salarios impagos, ya que los marinos eran sus afiliados, estaban en contacto con el armador y tenían casos anteriores contra el mismo, resueltos por sus abogados.

 

Coordinado con el Secretario General de Dad Der, el caso fue presentado durante el Seminario Mundial de Inspectores, realizado en Estambul en julio de este año, de manera de mostrar como el trabajo conjunto entre Inspectores y Sindicatos puede lograr exitosos resultados, incluso en buques “habitualmente” abandonados durante la presente crisis económica mundial.

 

Pese a las negociaciones que se venían llevando a cabo, el 2do. Oficial de Cubierta, el 2do. Maquinista y un Engrasador (fotógrafo), decidieron no esperar y armaron su “propia balsa de desembarco”, arribando a la costa platense, seis horas después de dejar el buque. Cuando en horas de la tarde del 8 de febrero, el operativo SAR realizado por la Autoridad Marítima estaba llegando a su fin, los “Crusoe” eran recibidos con sorpresa por el Cónsul de Turquía en Buenos Aires.

 

 

 

Mar de Vigo

 

 

Buque con bandera de Panamá. Tripulación cubana.

El caso fue iniciado el 2 de julio de 2009 ante la solicitud de la tripulación que requería ayuda para el cobro de salarios atrasados.


El caso fue cerrado el 16 de octubre de 2009, cuando el buque zarpó de Buenos Aires hacia el Mar Caribe.

 

El buque pesquero Mar de Vigo, de bandera argentina, permaneció amarrado en el puerto de Buenos Aires por más de diez años sin ningún tipo de mantenimiento. En el mes de marzo de este año, fue vendido a un armador panameño, con la idea de transformarlo en buque de carga general para transporte de cargas en la zona del Caribe.

 

 

Mientras se realizaron las reparaciones en dique seco, debió presionarse al armador para proveer a cada tripulante con estufas y lograr la reposición de los víveres, ya escasos al momento de la primera inspección.  Pese a la inacción de los tripulantes para defender sus propios derechos, se logró recuperar una primera parte de los salarios impagos.

Nueva pintura del casco luego de dique.

   

 

Mientras se realizaron las reparaciones en dique seco, debió presionarse al armador para proveer a cada tripulante con estufas y lograr la reposición de los víveres, ya escasos al momento de la primera inspección. Pese a la inacción de los tripulantes para defender sus propios derechos, se logró recuperar una primera parte de los salarios impagos.

 

Se realizaron visitas semanales, asistiendo a los marinos ante diferentes problemas, tales como atención médica, reposición de medicamentos, mejoras en la habitabilidad (camarotes, cocina y baños) y varios problemas de estanqueidad y equipos de seguridad del buque y de protección personal.

 

 

Barandillas faltantes en cubierta.

Falta de estanqueidad en bodegas

Elementos de maniobra en mal estado

 

Al igual que en otros casos, la colaboración por parte del Consulado Cubano en Buenos Aires fue nula. La denuncia presentada ante el Consulado de Panamá, nos encontró el mismo día en que cambiaban de Cónsul, por lo que su asistencia fue inconsistente.

 

Luego de varios meses de reparaciones, el superintendente del armador a cargo del buque, resultó ser también, el inspector del estado de bandera (Panamá)!!!, por lo que el día previo a su zarpada, contaba con todos los certificados estatutarios, pese a que varios de ellos tenían fecha de emisión ANTERIOR a la fecha del inicio de la reparación !!!

 

Las siguientes, son algunas de las fotos tomadas al momento de la zarpada:

Bomba de Emergencia desarmada

Balsa sin trinca ni válvula hidrostática

Extintor sin trincar

 

 

Hélice de respeto “amarrada”

 

“Estación de Incendio”

 

 

“Tablero eléctrico”

Venteos con “dos (2) bulones”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Plano de Incendio “APROBADO” por el mismo encargado de las reparaciones, 3 meses ANTES!

     

 

Ante la inminente zarpada del buque, con práctico a bordo y remolcadores a la orden, se realizó una inspección de seguridad por parte de esta oficina, (habilitación de Perito Naval en Navegación), detectando diversos problemas de seguridad y denunciando formalmente los mismos ante la Prefectura Naval Argentina, quien en forma inmediata, ordenó la suspensión de la zarpada y envió inspectores con el fin de chequear lo denunciado. Luego de varias horas, la Autoridad Marítima retiró los Certificados del buque y lo arrestó por más de 30 días, hasta solucionar los problemas encontrados.

 

Dos días más tarde, se recibió una nota de la P.N.A. señalando que: “…al momento de la inspección el buque de marras se encontraba enarbolando bandera de Panamá y en posesión de patente provisoria de navegación y certificados de seguridad también panameños, los cuales evidentemente no se corresponden con el estado general del buque y su equipo, constituyendo un riesgo inaceptable para la propia nave y las personas que se encuentran a bordo… Esta Autoridad Marítima desea agradecer la oportuna intervención de la ITF y reiterar su firme compromiso de tutelar la seguridad y protección de la navegación, las vidas humanas y bienes comprometidos, así como también con la preservación del medio ambiente…”

 

A la zarpada, los tripulantes pudieron sentirse seguros para iniciar el viaje y felices por haber recibido USD 78.000 en concepto de salarios adeudados.

 

Cabe mencionar, que la mutua y respetuosa relación de esta oficina con la Autoridad Marítima, sin ninguna duda, facilita la solución de muchos problemas que afectan a los marinos extranjeros.

 

Copias de la denuncia presentada ante la P.N.A. y posterior agradecimiento de nuestra gestión por parte de dicha Autoridad Marítima, fueron entregadas en Londres, durante el mes de septiembre, al Departamento de Operaciones Marítimas.

 

 

 

 

 

Centro de Capitanes